La humildad, la constancia, la experiencia, su barrio Villa Dolores, ahora su club.
Supo sumarse al proyecto y reunirse con los más pequeños -sus patitos- en alusión al color amarillo de la indumentaria de los niños. Comenzaron los entrenamientos y su predisposición y deseos de dar lo mejor de sí a los niños y al Club. Pero fue más allá cortó el pasto, sacó las malezas, cuidó de la incipiente cancha como un tesoro y también dibujó sus líneas. Acá se lo observa con su traje de trabajo. Tiene en sus años de mozo historias como un destacado y arriesgado arquero.
El es Martín Antonio Ganduglia, o simplemente para todos "Cacho" o Don Cacho. Su corazón es tricolor.